La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que los campos electromagnéticos constituyen un factor cancerígeno del tipo 2B.
Cuando estamos en reposo somos más vulnerables a las radiaciones electromagnéticas (nuestro sistema inmunológico está desactivado), siendo de suma importancia reducir al mínimo las radiaciones electromagnéticas en nuestros lugares de trabajo y en el dormitorio.
La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) presenta mañana (02/03/2010) las jornadas sobre “”Vivienda y contaminación electromagnética”" que organiza durante los días 10 y 11 de mayo, y que se van a celebrar en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.
Desde hace más de dos años, la FABZ subraya que se interesa por la proliferación de las antenas de telefonía móvil y afirma que han sido muchos los estudios, conferencias, movilizaciones, charlas, que se han llevado a cabo y con los que se han pretendido llamar la atención sobre el asunto, demandando a los poderes públicos que se apliquen principios como el de precaución, para evitar que las estaciones base de telefonía supongan una clara amenaza para la población.
Parece ser que personas con lipoatrofia muscular y otras dolencias relacionadas con la contaminación electromagnética evidencian una característica común, padecen la sobre carga electrostática de forma acentuada, creemos que esto es un síntoma de encontrarse en un entorno perjudicial, sabemos que la capacidad para estar electrostáticamente afectado depende mucho de la sensibilidad de la persona a los campos eléctricos, de sus costumbres en en cuanto a tejidos y calzado etc., pero parece ser un denominador común en personas que han sufrido o sufren los efectos de los campos magnéticos y creemos que es una buena referencia si sufres tendencia a los típicos "chispazos" producidos por la electrostática que te preguntes si en el entorno en el que te mueves es sano respecto a campos eléctricos o no, que tomes medidas para minimizar esos campos y estés alerta sobre posibles futuras consecuencias.
Desde tiempos remotos es conocido el efecto nocivo sobre la salud física o psíquica que ejercen ciertos vientos, cuya característica peculiar ha podido establecerse en un exceso de cargas eléctricas y de iones cargados positivamente.
"No pronunciarás ninguna sentencia de muerte cuando sople el Sharav", se lee en el Talmud.
Cuando en Ginebra y otras ciudades de Europa Central sopla el Foehn (llamado "Viento de las Brujas"), se desencadenan riñas en los hogares, suicidios y asesinatos, y se registra un mayor número de accidentes de tráfico inclusive, algunos cirujanos retrasan las operaciones si se anuncia la aparición del Foehn.
Así mismo, algunos otros vientos tienen mala fama. Los vientos Chinook, en las Montañas Rocosas el Santa Ana de California el Siroco en Italia el Mistral en la Costa Azul la Tramontana en Cataluña el Poniente en Levante o el Sur en Cantabria. De igual forma, los fenómenos meteorológicos como tornados, ciclones y huracanes que periódicamente azotan las zonas costeras de América y del Caribe, son otras manifestaciones de dichos vientos.
Existe una característica común a todos estos vientos: su enorme carga eléctrica positiva o el predominio de iones positivos (+) con respecto a los iones negativos (-) pero este desequilibrio iónico también lo hallamos permanentemente en el interior de industrias, viviendas y oficinas. Existe una gran cantidad de elementos y situaciones que vician el aire y que, sobre todo, reducen de forma alarmante la concentración de iones negativos, altamente favorables para la salud.
En una iniciativa parlamentaria, el representante de Aralar Dani Maeztu destaca la conveniencia de que Bardasano, director del Instituto de Bioelectromagnetismo de Alcalá de Henares, "aporte un punto de vista sanitario sobre el tema".
En un extenso informe titulado 'Historia de una muerte anunciada', remitido a Europa Press por el otorrinolaringólogo canario y miembro de Atemo Juan de la Bárcena Jaubert, se recogen aspectos técnicos sobre los campos electromagnéticos, denuncias de colectivos e investigadores y científicos nacionales e internacionales, numerosos estudios y diversas declaraciones institucionales contra la implantación descontrolada de las antenas de telefonía móvil.
El también miembro fundador del primer Comité de Tumores del Hospital de San Pablo de Barcelona y del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, y especialista del servicio de Oncología del Hospital de San Pablo de Barcelona, entre otros cargos, recuerda que "la primera señal de alerta del peligro potencial para la salud de los campos electromagnéticos se dio en la antigua Unión Soviética en 1972".
El Despliegue de telefonía móvil ha llenado las calles de los pueblos y ciudades de Andalucía, igual que los del resto del mundo, de millones de teléfonos. En pocos años, los tejados y azoteas También se han cubierto miles de de antenas.
Dos expertos sobre la contaminación electromagnética, ofrecerán sendas charlas el viernes en el palacio de Valdecarzana. Se trata de Ceferino Maestu, doctor en Medicina y especialista en Bioelectromagnetismo, profesor de la Escuela Superior de Telecomunicaciones de la Politécnica de Madrid, que intervendrá a las cinco. A las siete menos cuarto cogerá el testigo Enrique Ríos Argüello, abogado de la asociación vallisoletana de afectados por las antenas de telefonía móvil.
Escritor, periodista especializado en la investigación de temas de salud y ecología, corresponsal en España del British Medical Journal (BMJ) y usual colaborador de la revista Discovery DSalud, Miguel Jara ha realizado la investigación que sirvió de base para el documental “Carga tóxica” de Documentos TV (TVE) sobre los efectos en nuestra salud de las sustancias químicas que existen en nuestro medio ambiente y es igualmente autor de Traficantes de salud (Icaria, Barcelona, 2007) Conspiraciones tóxicas (Martínez Roca, Barcelona, 2007), en colaboración con Rafael Carrasco y Joaquín Vidal, y de La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo (Península, Barcelona, 2009), su ensayo más reciente.
Según The Daily Telegraph, la investigación demuestra que el abuso del móvil puede generar tumores cerebrales a largo plazo.
Con un presupuesto de 20 millones de libras (22 millones de euros), la investigación internacional, supervisada por la Organización Mundial de la Salud, ha durado una década y se divulgará antes de fin de año. Aporta pruebas de que las personas que abusan del móvil se arriesgan a sufrir tumores cerebrales a largo plazo.
Las conclusiones preliminares indican que existe "un riesgo significativamente mayor" de padecer un tumor cerebral "relacionado con la utilización de teléfonos móviles durante un periodo de diez años o más", recoge el diario.
De acuerdo con el periódico, el estudio, llamado "Interphone", cuestionará las garantías que suelen dar los gobiernos sobre la seguridad de esos aparatos inalámbricos y aumentará la presión para que las autoridades sanitarias difundan consejos más claros contundentes.
Aunque este vídeo no nos habla de contaminación electromagnética, si muestra los niveles de corrupción que se mueven en organismos como la ONU, que son extensibles a organizaciones como la OMS, el banco mundial y la Unión Europea, un coctel de diplomáticos con un gran afan de lucro y un conjunto de grandes empresas mundiales dispuestas a satisfacerles económicamente a cambio de contratos ventajosos, de mirar hacia otro lado o cosas tan inmorales como jugar con la salud y la vida de los demás.
Desde ya los felicito por haber encarado el uso de computadora portables en los colegios de la provincia, al igual a la utilización de las pizarras electrónicas.
Dado que como investigador, estoy avocado al estudio de los efectos biológicos de las radiaciones electromagnéticas, y también estoy estudiando en forma permanente las opciones que permitan el uso de la tecnología, evitando que las personas se vean inmersas en un campo electromagnético, que puede ser perjudicial para su salud, en especial los jóvenes menores d 15 años, ya que hay evidencias de daño del ADN producidos por radiación electromagnética.
Por otra parte las frecuencias de modulación, en especial la trama de conformación de los paquetes de información, están cercanas a las frecuencias de transmisión de los impulsos eléctricos del sistema nervioso humano, por lo tanto esto produce alteraciones nerviosas cuando las personas están expuestas durante tiempos prolongados.